Se ha cagao y se ha puesto malita
Pobrecita, se ha puesto malita. Y es normal, ya desde pequeña y se zampa unas hamburguesas enormes. Además se ha hecho caca y no me ha avisado, así que huele mal. Ahora toca curarla y limpiarla.
Pobrecita, se ha puesto malita. Y es normal, ya desde pequeña y se zampa unas hamburguesas enormes. Además se ha hecho caca y no me ha avisado, así que huele mal. Ahora toca curarla y limpiarla.
Ya no recordaba yo que los bichos estos son bastante pesados al principio. Ha vuelto a cagarse, y no me ha avisado. Menos mal que me he dado cuenta, habría vuelto a enfermar. La he castigado para que aprenda a avisar y se acostumbre a estar limpita.
Se ha vuelto a cagar, pero esta vez me ha avisado. Ya va aprendiendo.
No paro de darle de comer, cada vez que la miro para algo, ya tiene hambre otra vez. Se zampa unas hamburguesas enormes y se queda con el estómago vacío enseguida. Entre hamburguesa y hamburguesa le cuelo un caramelito.
Aunque no he podido escribir en el blog, sí que he podido cuidar bastante mejor a Lucas, pero él también ha decidido irse. De niño tenía un rizito, un caracolillo en el flequillo al estilo Supermán. Ya de adolescente tenía todo el aspecto de un ninja. Estaba bien alimentado y ejercitado, pero el buscador de parejas no venía. Debería haberlo hecho en la primera semana, han pasado casi cuatro semanas y no ha aparecido. Lucas se ha hecho viejito y esta mañana ha marchado a su planeta.
Si tengo un hueco, el próximo día 1 volveré a intentarlo. Espero que con más suerte esta vez.
La vida y hazañas de un tamagotchi y su dueño
Cuidando de un Tamagotchi: Soy Lu, un Tamagotchi. Salí del huevo en el que llegué de mi planeta en la tarde del día 1 de Diciembre. Esta es mi historia y la de los que me rodean.