Lu ha crecido, ya es adulta. Hoy le han robado a la pobre dos veces los puntos que ha ido acumulando de sus juegos, pero no por eso ha dejado de estar contenta y se ha ido a pescar. La primera vez pescó un retrete y se puso a llorar, pero la segunda vez cogió un pez enorme y hasta dio saltos de alegría.
Aunque no he podido escribir en el blog, sí que he podido cuidar bastante mejor a Lucas, pero él también ha decidido irse. De niño tenía un rizito, un caracolillo en el flequillo al estilo Supermán. Ya de adolescente tenía todo el aspecto de un ninja. Estaba bien alimentado y ejercitado, pero el buscador de parejas no venía. Debería haberlo hecho en la primera semana, han pasado casi cuatro semanas y no ha aparecido. Lucas se ha hecho viejito y esta mañana ha marchado a su planeta.
Si tengo un hueco, el próximo día 1 volveré a intentarlo. Espero que con más suerte esta vez.
La vida y hazañas de un tamagotchi y su dueño
Cuidando de un Tamagotchi: Soy Lu, un Tamagotchi. Salí del huevo en el que llegué de mi planeta en la tarde del día 1 de Diciembre. Esta es mi historia y la de los que me rodean.