Aunque no he podido escribir en el blog, sí que he podido cuidar bastante mejor a Lucas, pero él también ha decidido irse. De niño tenía un rizito, un caracolillo en el flequillo al estilo Supermán. Ya de adolescente tenía todo el aspecto de un ninja. Estaba bien alimentado y ejercitado, pero el buscador de parejas no venía. Debería haberlo hecho en la primera semana, han pasado casi cuatro semanas y no ha aparecido. Lucas se ha hecho viejito y esta mañana ha marchado a su planeta.
Si tengo un hueco, el próximo día 1 volveré a intentarlo. Espero que con más suerte esta vez.